LA DECISIÓN MÉDICA

LA DECISION MÉDICA

Hay un concepto: la variabilidad en la práctica clínica. Consiste en que ante un mismo problema de salud el médico da una respuesta o propone una solución distinta según en qué lugar, momento o circunstancia desarrolle su actividad.
La variabilidad puede ser algo positivo si la elección de una adecuada alternativa valora en cada caso los riesgos y características individuales de la enfermedad y del paciente. Y puede ser algo negativo e injusto por que puede privar a un ser humano de una solución mejor que la que se le aplique a el de manera concreta y distinta.
La variabilidad se motiva en la incertidumbre del valor de las distintas opciones que ofrece la medicina para la solución de los problemas clínicos, las enfermedades. Y es porque siempre hay opciones o respuestas distintas a una misma pregunta es por lo que me pregunto:

Cuando un médico toma decisiones ¿qué debe tener en cuenta?

Está de moda que la principal base de decisión debe ser la “Medicina basada en la evidencia” (mbe). Por cierto esto debería haber sido mejor traducido del inglés pues “evidence” en español es “prueba” en el contexto que nos ocupa. Según el Diccionario de la Real Academia Española, evidencia es “Certeza clara y manifiesta de la que no se puede dudar”; mientras que prueba es “Razón, argumento, instrumento u otro medio con que se pretende mostrar y hacer patente la verdad o falsedad de algo”. Es igual pero no es lo mismo. Dejémoslo como está porque no va por ahí el tema de lo que quiero hablar.
Todo médico sabe que no toda pregunta que se hace delante de un paciente tiene respuesta clara en la mbe. A pesar de la inmensa cantidad de investigaciones o guías de práctica clínica de todo tipo publicadas, la realidad del caso clínico concreto en la persona concreta supera la ficción de todos los trabajos científicos que estén disponibles. Es verdad que para determinadas patologías que tienen una incidencia o prevalencia alta o que por lo que sea han sido objeto de estudios frecuentes y amplios si se puede encontrar evidencias para manejarlas. Pero hay otras en que esto es imposible. Incluso algunos aspectos de las primeras quedan en nebulosa frecuentemente para el médico en su práctica clínica.

¿Y en qué se basa entonces para tomar decisiones si no encuentra respuesta en la mbe?

Hay que decir que la inmensísima mayoría toman decisiones honestas. Y basan esas decisiones en los conocimientos básicos de fisiología y anatomía humana, en lo que aprendió y sabe de patología, anatomía patológica, de microbiología, de farmacología, de cirugia y de las historias naturales de las enfermedades que diagnostica y trata. La experiencia del médico lo va modulando a lo largo de la vida…le va aumentando su propia especificidad y sensibilidad.

Pero también condiciona las decisiones tener en cuenta al individuo y sus circunstancias: su biografía, antecedentes, edad, personalidad y temperamento, entorno familiar y sociolaboral…

Y también modulan las decisiones médicas la disponibilidad de medios técnicos, materiales y humanos en el medio donde desarrolle su profesión. Incluso la presión del miedo a la reclamación o demanda judicial influye sintiéndose vigilado y controlado.

Todo hace una amalgama que lleva a la conclusión de que todo médico debería saber que el primer elemento que debe moverlo en su práctica clínica es el SENTIDO COMÚN, que es muy sabio y que nadie sabe definir y que todo el mundo entiende y siente.

Al final yo propongo un elemento más, fundamentalísimo y subjetivo, que todo médico debe tener presente cuando toma y propone una decisión clínica a un paciente. Y no es otro que, aún siendo sereno, sabio, templado y profesional, preguntarse si esa decisión propuesta es la que ofrecería si el o la paciente fuese su padre, madre, hermano, hijo… Si la respuesta es SI, pues adelante. Si la respuesta es NO, ni siquiera la debe mencionar. Es este pensamiento y proceder el que mediría el grado de compromiso del médico con su paciente…al que debe ver como algo suyo, alguien que se pone en sus manos asumiendo riesgos.

En definitiva, el médico antes que médico debe ser persona humana con sentido común, empatía, sabiduría, serenidad y coraje.

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2 respuestas a “LA DECISIÓN MÉDICA

  1. Muchas gracias, Paco. Una información muy clara que, no por sabida, deja de ser bueno recordarla. Esa pregunta de “que haría si se tratara de un familiar mío” me la hago yo con frecuencia y me alegra verla reflejada en tu artículo. Un abrazo.

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